Si ha sido víctima al igual que yo de los ataques sorpresas protagonizados por caninos desenfrenados, durante los recorridos por los suelos de Quisqueya, esta es una invitación para que me explique cómo puedo defenderme de tales ataques.
Y es que si encima del desafío de evitar las caídas estrepitosas, escalar las más escarpadas lomas y mantener el equilibrio en bajadas desafiantes, tenemos que lidiar con la agresión de ciertos animales salvajes, maleducados y carnívoros, la cosa se vuelve complicada.
No creo haber participado en un recorrido sin que uno o más de estos descendientes de lobos se me haya avalanzado con intenciones claramente funestas.
Vivimos en un país en donde la "mascota" preferida por la familia son estos engendros demoníacos, cuyos amos no dedican tiempo en alimentarlos adecuadamente y éstos se ven con frecuencia en la necesidad de buscar sus alimentos por cuenta propia, haciendo del ciclismo de montaña una actividad aún más extrema al tener que defenderse del apetito feroz de estos galgos.
¿Cómo podemos evitar los ataques de los perros en los recorridos?