Logre armonizar mi cuerpo mi mente y mi alma. Es decir que los 60 y tantos kilómetros que recorrí, lo hice con fortaleza, espíritu y voluntad. Debo pedir disculpas públicas a mis compañeros Miguel Villanueva (Masapero) y Leo Martínez. Lo metí en una situación embarazosa y muy fatigante al elegirlo como compañero de equipo. Pero creo que fue una lección que ellos aprendieron para el próximo Survivor DR. Ellos lidiaron con la desesperación, la tolerancia, la impotencia, la lipotimia y coquetearon con el desfallecimiento. Se dieron cuenta que pese a todas esas pendejadas que le pasa a uno en una travesía como la vivida en el Survivor DR, son aguantables y superables. Pusieron su cuerpo al extremo y se dieron cuenta que lo soportaría. A mis compañeros, mis respeto por su esfuerzo.
En la medida que iba enfrentando roturas de cadena, pinche de gomas, desgaste de compañeros, atenciones a las señalizaciones, alimentación, hidratación, etc. iba pensando en la diversidad de escenario que este David Fernandez nos ha puesto a descubrir con este evento. Estoy convencido que no hay sitio en el país con una diversidad de trillos, en un área de 100 kilómetros, como los que transitamos en el Survivor DR de este año. Le agradezco eso a David. Me ha permitido ver la otra cara del Higüero. Y de seguro que muchos de los participantes del interior ya tendrán que quitarse el sombrero cuando de trillar se trate en la capital. Solo decía por mis adentros…Ayyy, estos trillos con menos lodo, que delicia.
Pero hay algo más. El montaje de este año superó al del anterior. Esa casa club de Horse Village parecía un estadio de Beisbol. El almuerzo fue un detalle importante con respecto al pasado Survivor. Mis felicitaciones a Raúl, el chef responsable, por tan sencillo y suculento bocado. La gente se quedo a esperar a los que completaron su recorrido y no se aburrieron. La voz amena y jocosa de Herbert Scharf y los refrescantes datos de la situación de carrera suministrada por Miguel Gonzalez, mantuvieron entretenido a la concurrencia hasta pasadas las 8 de la noche.
Pero una cosa es cierta. El Survivor DR no está concebido para todo tipo de ciclistas MTB. Hay que conjugar un grupo de cosas materiales (equipo, alimento) con una capacidad mental de aguante que no tiene nombre. Después de que no te falle el equipo (la bicicleta, la ropa, los zapatos, etc), que te hayas alimentado e hidratado correctamente, debes saber sobreponerte al mandato de la mente sobre el cuerpo de NO PUEDO MÁS. Por eso debo felicitar a todos aquellos que no le hicieron caso a ese mandato, que lo burlaban respondiendo: Esperate… yo me repongo ahora, hasta pasar la meta de llegada sin apenas darse cuenta.
Fotos Cortesia de Francis Castellanos.




